Assefa pulveriza el récord del mundo de maratón en Berlín y Kipchoge suma su quinta victoria

La etíope Tigst Assefa a sus 26 años hace historia pulverizando el récord del mundo femenino de maratón en Berlín, con un tiempo de 2h11:53, superando así la marca de la keniana Brigid Kosgei de 2h14:04. Y firma en Berlín su segundo triunfo consecutivo, después de su victoria del año pasado.

Assefa con 26 años y olímpica en Río 2016 en los 800 metros, sorprendió en 2022 ganando el que era su segundo maratón, después de debutar en marzo en Riad con un tiempo discreto (2h)34:01).

Kipchoge, un deportista fuera de serie

Mientras que Eliud Kipchoge conquista su quinta maratón de Berlín. Una proeza que confirma su lugar en el olimpo de los dioses. Sus continuos triunfos y su progresión a lo largo de dos décadas se salen de la lógica del rendimiento humano, no en vano la prensa lo califica de ‘extraterrestre’ del deporte. En esta ocasión ha conseguido un tiempo de 2h02:42, que no mejora su récord del mundo de 2h01:09 obtenido el año pasado en las calles de la capital alemana.

Eliud Kipchoge, el fondista sin límites, a sus 38 años es el corredor de maratón más laureado en Berlín, cinco victorias (2015, 2017, 2018, 2022 y 2023), una más que el etíope Haile Gebrselassie (2006, 2007, 2008, 2009).Su actuación en este maratón tranquiliza un poco a Kipchoge, vigente doble campeón olímpico, después de su decepcionante maratón de Boston (sólo 6º en 2h09:23 a más de tres minutos del ganador).

Kipchoge, conocido por su entrenamiento espartano, se halla a poco más de diez meses para el maratón de los Juegos Olímpicos de París 2024, donde tratará de lograr el oro por tercera ocasión después de Río 2016 y Tokio en 2021, algo que ningún corredor ha logrado jamás.

Los medios coinciden en decir que el atleta nacido en Kapsisiywa, conserva la humildad , la memoria de una madre que crió sola a cuatro hijos y sus tres kilómetros diarios corriendo a la escuela de niño.

En su flamante historial está correr por primera vez un maratón en menos de dos horas, con una estratosférica marca de 1h59:40, superó una de las barreras más legendarias de la resistencia humana. Sin embargo, no fue considerada oficial ya que no se cumplieron las condiciones de la Federación Internacional de Atletismo (IAAF), no obstante es un logro que quedará para siempre en la historia del atletismo.