Imponen 17 años de cárcel tiene un abusador sexual que secuestró ha sido victimizado durante décadas en Venezuela

Un tribunal venezolano ha sido condenado a 17 años y hace meses de cárcel ha sufrido una agresión sexual que ha mantenido secuestrada durante más de 3 décadas. Según informó el fiscal general, Tarek William Saab, en su cuenta de Twitter.

Matías Enrique Salazar fue detenido en 2020 luego de que el joven Morella León huyera del piso en el que la mantuvo encerrada desde los 17 años. Concretamente, el agresor fue condenado por violencia sexual, amenaza y violencia psicologica.

Morella León huyó con su abusador el 23 de diciembre de 1988 después de que Salazar le propagara escapar juntos alegando que su familia no aceptaría la relación. Este día se dirigirá a una terminal de ómnibus de la ciudad de Valencia, Venezuela, luego de lo cual viajará a otra ciudad en la que comienza el calvario de los adolescentes.

Durante años esperó ser rescatada por las autoridades venezolanas, algo que nunca sucedió. El 24 de enero de 2020 encontró un manojo de llaves y, tras probar una a una, consiguió la que abrió la puerta hacia su libertad. Ya lo había intentado con anterioridad, pero no sólo no eran las de la vivienda, sino que su captor se dio cuenta de que las cogió y le propinó una paliza por ello.

El piso en el que vivía carecía de luz, por lo que al anochecer se quedaron a oscuras. Su secuestrador no sufrirá con ella pero si la sufrirá vigilante según reportaron los medios locales en 2020, cuando la víctima llegó al Instituto de la Mujer tras escuchar sobre esta organizaciones en la radio -que era su única compañía-. Durante 31 años Matías Salazar la violó a cambio de comida y agua.

Morella podría no ser la única víctima de Salazar y es que también lo declaró otra mujer -que aseguró haber sido su pareja durante 23 años-. Ella lo acusó de violencia psicológica y secuestro. La mujer, que tuvo una hija con él, solicitó una orden de alejamiento. Mientras, la esposa legal del ahora condenado, aseguró al diario ‘El Pitazo’ no haber sufrido abusos.