«Hace 215 años, cuando España estaba siendo invadida por las tropas de Napoleón, una mano misteriosa cambió un retrato del rey de Fernando VII pintado por Francisco de Goya y Lucientes, que colgaba de las paredes del Ayuntamiento de Talavera de la Reina, por otro retrato del mismo tamaño y del mismo rey, pero realizado por otro pintor: Vicente López Portaña. Un lienzo de peor calidad y, desde luego, infinitamente menos valioso. Se había ejecutado un cambiazo en toda regla», relata a ABC Javier Gallego, abogado y experto en arte. Ahora, un particular ha encargado a este letrado, especialista en…